miércoles, 12 de septiembre de 2012

(Nota Mental: no lo vuelvo a hacer)


Aquí adentro está tan vacío como las latas de sopa de Andy Warhol
Pastillas para dormir sin efecto y camas individuales
El maldito temor!
Los 26 pálidos días de sangre sin negar el amor,
como Edie Sedgwick y sus frágiles senos de cocaína.
Yojaly en el teléfono explicando la trascendencia filosofal masculina y femenina
del paso a aquello que muchos llaman “amor”; que bien podría llamarse “mesa” o “cigarrillo”
Por la falta de ceniceros en la habitación del hotel
El cliché del semen sobre las sábanas blancas
Dos días de malestar excusando las palabras (…)
Maldecir otra vez, otra vez. No conocer tu segundo nombre
Y entonces el acostumbrado autosabotaje:
Lo que viene luego es como películas porno de 11 pm a 1 am
La maldita exigencia de los pliegues de las manos del efecto tan vacío como los poetas de rimas.
Amo detestablemente tus besos, realmente no sabes besar
pero no buscaré otros bajo ninguna razón

1 comentario:

Acuña Carlos dijo...

todo lo pop, la cantidad de retraso, el querer hacer y no hacer, la inconformidad y por supuesto, creo que hay una inseguridad del mismo acto, por supuesto también puedo estar errado, hay cosas bien logradas, pero el mismo bukowski señalaba que aveces tratar de despegarse de esa forma de escribir casi que sin escribir es algo muy imposible...