domingo, 11 de abril de 2010

Tocando a quien me besó

Como si pudiera estar cayendo en la locura. 
Después de unas noches, de pánico y piernas congeladas, 
demonios de risas, 
demonios de espera, 
demonios molestos... 
también llegó la noche del beso, 
no sé de donde, no sé de quién,
 pero cayó otra noche más y el beso fue más profundo, 
sus manos en mi espalda. 
El mismo que cubrió el techo de la habitación donde ahora busco tocar, 
tocar a quien me besó.

2 comentarios:

Alejandro Cabrol dijo...

Precioso Luza, tanto texto como imagen, van de la mano celebrando las sombras y ese estado de soledad creativa que a veces enloquece un poco, el tan conocido infierno de los "paradisos perdutos". Adelante, mucha fuerza!

Luza dijo...

siempre grande tu apoyo y apreciación Alejandro. besos